Bienestar y Gestión de Personas

Desgaste laboral en el sector técnico-profesional: las señales silenciosas que los equipos de RRHH no deben ignorar

Apatía, errores reiterados y pérdida de creatividad anticipan el agotamiento laboral. Experta de Santo Tomás advierte sobre sus causas reales.

Redacción Técnica y Profesional|Bienestar y Gestión de Personas|

Con el último trimestre del año en marcha, el desgaste laboral acumulado comienza a hacerse visible en los equipos de trabajo. Para los profesionales del área de Recursos Humanos y la formación técnica vinculada a la gestión de personas, identificar estas señales a tiempo se convierte en una competencia crítica.

Luisa Vergara, Jefa de Carrera de Técnico en Administración de Recursos Humanos de Santo Tomás Puente Alto, advierte que el problema es más frecuente y más silencioso de lo que se suele reconocer. "Jornadas de 8, 9 o 10 horas sin pausas de al menos 20 minutos generan cansancio físico, mental y emocional. Cuando esto se vuelve reiterado y casi permanente, hablamos de desgaste", señala la académica.

Los síntomas que la especialista identifica como señales de alerta temprana incluyen:

  • Apatía progresiva: pérdida de interés en tareas que antes motivaban, menor participación y ausencia de iniciativa.
  • Errores y omisiones reiterados: caídas en la calidad del trabajo que no responden a falta de competencia, sino a agotamiento cognitivo.
  • Ausencia de creatividad: dificultad para proponer soluciones o adaptarse a nuevos desafíos.
  • Incremento de licencias médicas: indicador cuantificable que los departamentos de RRHH pueden monitorear como termómetro organizacional.

Uno de los aportes más relevantes del análisis de Vergara apunta a replantear el origen del agotamiento. Según la experta, el 80% del desgaste no proviene de la carga de trabajo en sí misma, sino del esfuerzo por controlar procesos, acciones o sistemas que escapan a la responsabilidad directa del trabajador, pero que igualmente inciden en sus resultados. Esta distinción es fundamental para quienes diseñan programas de bienestar organizacional o curriculas en gestión de personas.

En ese contexto, la desconexión real fuera del horario laboral y el autocuidado sostenido emergen como las estrategias más efectivas para revertir el cuadro. La revisión de mensajes nocturnos, la dificultad para disfrutar el tiempo libre y la presencia constante de pendientes laborales fuera de la jornada son patrones que, desde la formación técnico-profesional, es necesario abordar tanto en el aula como en la práctica organizacional.

Para el sector de la Formación Técnica y Profesional, el desafío es doble: formar técnicos capaces de detectar y gestionar estos síntomas en las organizaciones donde se desempeñen, y al mismo tiempo construir entornos educativos que modelen prácticas saludables desde la propia experiencia formativa.

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